El hospedaje es de concepción simple y espartana, con cuartos minimalistas que generan un austero clima de “retiro”. Se utilizan habitaciones individuales y baños compartidos. Las habitaciones están inmersas en áreas naturales parquizadas.
En sintonía con el Retiro Introspectivo y para potenciar la experiencia, se prescinde de alimentos. Se propone una primer semana en seco, una segunda semana con agua y una tercer semana con jugos y agua de mar isotónica. Al final habrá una realimentación con frutas.
Los huéspedes tienen a disposición el uso de amplios parques, en medio de un añoso bosque serrano, con algarrobos centenarios y varios senderos para experimentar el baño de bosque o simplemente para realizar pausas introspectivas de aislación en la naturaleza.